Leigh Ledare presentó hace un tiempo un trabajo personal en el que salía follando con su madre. Podía gustar o no, sobre todo porque no parecía muy sincero. Pero un año más tarde presentó otro donde usaba su divorcio para elaborar una compleja historia donde no dudaba en descalificar a su exmujer. Auténtica apología carroñera del mal gusto. Impresiona, pero pronto cae por su propio peso.
Leigh Ledare
06/08/2010 | 0 comments



