El ruido en el mundo de la fotografÃa es tan ensordecedor que apenas nos deja escuchar nuestra propia voz interior. Y es esa voz la única que nos puede ayudar cuando nos preguntamos qué camino seguir.
A menudo, el artista joven necesita construir con antelación un andamiaje conceptual sobre el que edificar su obra. Solemos olvidar que las cosas se averiguan haciéndolas y el discurso se genera después de una repetición constante y prolongada de puro trabajo. Es la obra la que nos dice quiénes somos nosotros y no al revés.
El proceso creativo es una sensación de trance más o menos prolongado en el que uno busca materializar algo que cree haber intuido previamente dentro de sÃ. Esa búsqueda es la que verdaderamente importa, la que construye nuestra mirada y desvela nuestra propia voz.
Es el proceso lo que hace madurar a un autor; la obra es el resultado de esa transformación.
MatÃas Costa





Acabo de descubrir tu blog, enhorabuena, está genial ;) También he descubierto que comos compañeros de camino, en “sobre el autor” cambias el nombre de la escuela y ahà me tienes.
Por cierto, esta cita te la cojo prestada ;)